Hace ahora cinco años, en un día triste, dábamos el último adiós en Bilbao al último policía asesinado por el terrorismo. En la Policía Nacional dar la vida por los demás no es una frase vacía. Los 186 policías victimas del terrorismo, cuyos nombres están grabados para siempre en el acero de este monumento y en nuestra memoria, así lo atestiguan.

Son miles los policías nacionales los que a lo largo de la historia dieron su vida en acto de servicio por defender la libertad y la seguridad de todos los españoles. A todos ellos queremos honrar entre los muros de esta antigua capilla del Colegio de Huérfanos. No podíamos encontrar un sitio mejor para preservar la memoria de todos ellos que este Colegio, símbolo de reconciliación, donde estudiaron muchos de sus hijos. En ningún sitio se han derramado más lágrimas, han vivido más corazones rotos ni se ha implorado más a Dios por ellos que en este Centro.

Hoy es toda la Policía Nacional, y con tu presencia, Presidente, el conjunto de la Nación española, la que se une a ese dolor vivido durante tanto tiempo en la intimidad de las familias para hacerlo nuestro y dar el merecido homenaje a nuestros héroes. Sabemos bien que algunos de ellos viajaron en la oscuridad de la noche de vuelta a los pueblos que les vieron nacer. Sabemos que durante décadas sus nombres quedaron sepultados por el olvido. Sabemos que durante demasiado tiempo las familias tuvisteis que hacer frente a vuestra pena en soledad. Pero hoy queremos que el sol de esta mañana ilumine sus nombres. Nuestro compromiso es que nunca más volváis a sentiros solos.

Este Memorial ha sido creado para ser la casa donde resida el espíritu de vuestros padres, de vuestros esposos, de vuestros hermanos, de vuestros compañeros, de nuestros héroes. Un lugar donde se preserve su memoria y donde las nuevas generaciones de policías puedan aprehender el sentido más profundo y auténtico de la vocación policial. Un monumento donde se les rinda homenaje permanente y donde la luz de su ejemplo y su sacrificio no se apague nunca. Pero este Memorial supone también un símbolo de nuestra victoria. Lo más importante es que el sacrificio de estos 186 policías no ha sido en vano, porque ellos contribuyeron decisivamente con su sangre a la victoria de nuestra democracia sobre el terror, de la Justicia sobre el crimen, de la Policía sobre los terroristas.

Y este Memorial supone también un renovado compromiso. El compromiso que hoy queremos expresar solemnemente de detener a todos y cada uno de sus asesinos y acabar definitivamente con el terrorismo que segó sus vidas y las de tantos otros inocentes. La Policía Nacional no descansará hasta lograr ese objetivo. Hoy es uno de esos días en que por encima de la tristeza compartida existe un hueco para un sentimiento de esperanza. Hoy hacemos un acto de justicia y saldamos una deuda pendiente con todos los héroes de la Policía Nacional.

Quiero agradecer a todos los que han trabajado en estos dos años para hacerlo realidad, pero de forma especial a los presidentes y patronatos de la Fundación Policía Española y de la Fundación de Huérfanos que lo han hecho posible.

En el interior del Memorial hemos colocado la figura de un gran Ángel Custodio, nuestro patrono. Quiero terminar estas palabras dirigiéndome a él. No solo para que eleve al cielo el alma de todos y cada uno de los policías fallecidos, sino para que cuide y proteja a todos los policías nacionales que cumplen con su deber cada día. Que nuestro Ángel Custodio nos inspire, nos ayude y nos dé la fuerza necesaria para poder cumplir con nuestra misión.

Muchas gracias.

Fecha: 25 junio 2014

Fuente: http://www.policia.es/blog/1_memorial_policias_fallecidos.php